Trabajos al Bonsái en Otoño
¿Qué sucede en otoño?
Las temperaturas comienzan a decrecer y la luz natural se acorta. El árbol transformará el alimento recolectado del sol en azúcares y otras sustancias (savia elaborada) necesarias para su vida. Los árboles descomponen la clorofila en diferentes elementos y las almacenan junto con los azucares en las raíces y el tronco. Estas reservas serán utilizadas en primavera.
Al descomponer la clorofila, las hojas paulatinamente pierden su color verde, cambiando a rojo, naranjo o amarillo según sus pigmentos. Una vez que las hojas han traspasado estas sustancias al tronco y raíces, los canales de las hojas se cierran y éstas caen.
Además, alcanzado el punto de almacenamiento, la fotosíntesis deja de ser necesaria, y por tanto, las hojas son prescindibles para muchos árboles caducifolios.
En el caso de los árboles perennes, utilizan otros métodos para prepararse para el invierno. Así, las coníferas usan resina como anticongelante, cubriendo de esa cera la superficie de sus hojas y formando una piel dura, con estomas profundos que los ayudan a evitar la pérdida del agua y a protegerse mejor de los elementos del invierno.
Riego
Menos temperaturas, menos evaporación. El sustrato tarda más en secarse, por lo debemos evitar regar en exceso.
Limpieza
Si bien por estética siempre debemos mantener el bonsái limpio de hojas secas, en esta estación es crítico para evitar la aparición de hongos, musgo y algas.
Quita los hojas que no cayeron y elimina el musgo y malas hierbas del sustrato. Puedes mover el sustrato para facilitar la aireación, además de asegurarte que los agujeros de drenaje estén despejados y limpios de raíces y bichos.
También podemos hacer tratamientos fitosanitarios para prevenir los hongos. Esto lo puedes realizar con fungicida a base de cobre, aplicándolo según las instrucciones del producto (puede ser cada 15 días o 1 vez al mes).
Fertilización
La fertilización y abonado continúan en otoño, de forma de entregarle más energía al árbol para que pueda utilizarla en primavera. De hecho, puede ser de las fertilizaciones más importantes del año.
De ser posible, debe ser un abono con poco nitrógeno (N), ya que no queremos estimular el crecimiento de nuevos brotes. Sí necesitamos que sea un abono rico en fósforo (P) para el crecimiento radicular y potasio (K), para facilitar el proceso respiratorio del árbol y evitar podredumbres.
Alambrados
En otoño, los troncos y ramas continuarán engordando, aunque a un menor ritmo. No nos confiemos y mantengamos la vigilancia en los alambrados puestos en primavera y verano, para evitar las cicatrices y marcados.
Otoño también es buena época para realizar nuevos alambrados, especialmente en caducifolios, pues nos encontraremos con ramas desnudas que nos permitirán trabajar de forma cómoda.
No nos confiemos, el árbol seguirá engordando, aunque a un menor ritmo.
Ten en consideración que en otoño, las ramas ya están rígidas, por lo que no puedes realizar alambrados drásticos (éstos los dejaremos para primavera).
Madera muerta
Podemos realizar el pinzado final.
Para evitar podredumbres, poda y corta solo ramas delgadas. Las gruesas las dejaremos para primavera.
¿Necesitas herramientas para tu bonsái?
¿Qué trabajos no debes hacer en otoño?
- Pinzado y corte de ramas gruesas: evitemos focos de podredumbre.
- Trasplantes, salvo de urgencia: todo trasplante conlleva el corte de raíces, por lo nos estaremos llevando alimento almacenado, además de ser un foco de podredumbre. Si debes trasplantar de urgencia, evita remover el sustrato y corte de raíces (puedes trasplantar a una maceta más grande).
- No lleves tus árboles al interior, las temperaturas aún son altas para que sobrevivan. Es mejor que los árboles pasen algo de frío, a que no reciban sol.
¿Qué sucede en otoño?
Las temperaturas comienzan a decrecer y la luz natural se acorta. El árbol transformará el alimento recolectado del sol en azúcares y otras sustancias (savia elaborada) necesarias para su vida. Los árboles descomponen la clorofila en diferentes elementos y las almacenan junto con los azucares en las raíces y el tronco. Estas reservas serán utilizadas en primavera.
Al descomponer la clorofila, las hojas paulatinamente pierden su color verde, cambiando a rojo, naranjo o amarillo según sus pigmentos. Una vez que las hojas han traspasado estas sustancias al tronco y raíces, los canales de las hojas se cierran y éstas caen.
Además, alcanzado el punto de almacenamiento, la fotosíntesis deja de ser necesaria, y por tanto, las hojas son prescindibles para muchos árboles caducifolios.
En el caso de los árboles perennes, utilizan otros métodos para prepararse para el invierno. Así, las coníferas usan resina como anticongelante, cubriendo de esa cera la superficie de sus hojas y formando una piel dura, con estomas profundos que los ayudan a evitar la pérdida del agua y a protegerse mejor de los elementos del invierno.
Riego
Menos temperaturas, menos evaporación. El sustrato tarda más en secarse, por lo debemos evitar regar en exceso.
Limpieza
Si bien por estética siempre debemos mantener el bonsái limpio de hojas secas, en esta estación es crítico para evitar la aparición de hongos, musgo y algas.
Quita los hojas que no cayeron y elimina el musgo y malas hierbas del sustrato. Puedes mover el sustrato para facilitar la aireación, además de asegurarte que los agujeros de drenaje estén despejados y limpios de raíces y bichos.
También podemos hacer tratamientos fitosanitarios para prevenir los hongos. Esto lo puedes realizar con fungicida a base de cobre, aplicándolo según las instrucciones del producto (puede ser cada 15 días o 1 vez al mes).
Fertilización
La fertilización y abonado continúan en otoño, de forma de entregarle más energía al árbol para que pueda utilizarla en primavera. De hecho, puede ser de las fertilizaciones más importantes del año.
De ser posible, debe ser un abono con poco nitrógeno (N), ya que no queremos estimular el crecimiento de nuevos brotes. Sí necesitamos que sea un abono rico en fósforo (P) para el crecimiento radicular y potasio (K), para facilitar el proceso respiratorio del árbol y evitar podredumbres.
Alambrados
En otoño, los troncos y ramas continuarán engordando, aunque a un menor ritmo. No nos confiemos y mantengamos la vigilancia en los alambrados puestos en primavera y verano, para evitar las cicatrices y marcados.
Otoño también es buena época para realizar nuevos alambrados, especialmente en caducifolios, pues nos encontraremos con ramas desnudas que nos permitirán trabajar de forma cómoda.
No nos confiemos, el árbol seguirá engordando, aunque a un menor ritmo.
Ten en consideración que en otoño, las ramas ya están rígidas, por lo que no puedes realizar alambrados drásticos (éstos los dejaremos para primavera).
Pudrición y Madera muerta
Podemos realizar el pinzado final.
Para evitar podredumbres, poda y corta solo ramas delgadas. Las gruesas las dejaremos para primavera.
Evitaremos realizar maderas muertas, para prevenir la entrada de hongos. Podemos aplicar líquido de jin para proteger las ramas muertas.
¿Necesitas herramientas para tu bonsái?
¿Qué trabajos no debes hacer en otoño?
- Pinzado y corte de ramas gruesas: evitemos focos de podredumbre.
- Trasplantes, salvo de urgencia: todo trasplante conlleva el corte de raíces, por lo nos estaremos llevando alimento almacenado, además de ser un foco de podredumbre. Si debes trasplantar de urgencia, evita remover el sustrato y corte de raíces (puedes trasplantar a una maceta más grande).
- No lleves tus árboles al interior, las temperaturas aún son altas para que sobrevivan. Es mejor que los árboles pasen algo de frío, a que no reciban sol.





